"Palabra busca palabra, una idea trae otra, y así se hace un libro, un gobierno o una revolución". Machado de Assis.

miércoles, 24 de marzo de 2010

La Memoria


Te busca madre mientras su cuerpo es mecido
por el mar en el que se sumerge dormido.
Sueña tu abrazo, busca recuerdos,
a los que aferrarse para no conciliar el sueño.

El mar se inquieta, es tempestad, lamento.
¿Quién pudo lanzar mil ángeles desde el cielo?
Y oye tus gritos, blancos pañuelos,
cubren sus aguas, los trajo el viento.
Manda una ola para que se lleve
a los traidores que sembraron tanta muerte.

Barcos y naúfragos oyen sus voces.
Les dicen "Nunca, nunca, olviden nuestros nombres".
Díle a las madres que en algún lado,
donde hace falta, seguimos luchando.

Madre, tu hijo no ha desaparecido.
Madre, que yo lo encontré andando contigo.
Lo veo en tus ojos, lo oígo en tu boca,
y en cada gesto tuyo me nombra.
Lo veo en mis luchas y me acompaña
entre las llamas de cada nueva batalla.

Guían mis manos sus manos fuertes,
hacia el futuro, hasta la victoria siempre.

Guían mis manos sus manos fuertes,
hacia el futuro, hasta la victoria siempre.

A las madres de Mayo - Ismael Serrano.


Hoy, 24 de marzo de 2010, estoy orgullosa de mi misma por estar tan segura de lo que quiero hacer. Pocas veces me siento así de confiada con mis decisiones. Estoy más que orgullosa de mi misma por decidir acompañar a la Memoria. A la justicia y a la Memoria. Desde mi lugar, desde mi insignificante lugar, estoy ayudando contra la ignorancia y poniendo mi mínimo granito de arena.
Ayer a la noche, en la casa de un amigo, hablé con un chico al cual había visto una vez. El tiene 18 años, y es un desperdicio de tiempo. Yo, en un intento de comprobar como iba el mundo que me rodeaba, dije "mañana, a Plaza por la memoria!". La decepción ante su cara de "uh, qué estás diciendo" fue extrema. Decepción e impotencia, porque comprobar realmente de qué hablan con "ignorancia" deprime. "Por qué vas a ir?" me pregunta, "Qué día es mañana?" le respondo. "El 24, eso de los desaparecidos". Eso de los desaparecidos. Ya era la tercera vez que me lo decían en tres días.
"Tiene un nombre ese día, idiota", "bueno, pero para que vas? si vos no desapareciste".
La pregunta es: ¿y si hubieran desaparecido mis viejos, mis abuelos, mis tíos? ¿y si un amigo de mi familia hubiera desaparecido? ¿con qué cara iba a mirarme? La respuesta es lo peor: con la misma cara de idiota ignorante que tuvo seis años de escuela, de charlas largas por parte de profesores, que no registra nada. Que no tiene idea de lo que fue el pasado de su país.
Y eso, realmente, me da lástima. Porque sin pasado no tiene futuro, y a la gente así hay que compadecerla.


Morena Fournier.

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